El proceso de internacionalización de los derechos humanos en Latinoamérica genera tensiones constitucionales que trascienden fronteras. La pluralidad normativa cuestiona la supremacía constitucional y abre interpretaciones divergentes entre niveles internacional, nacional y locales en Estados federales. El control de convencionalidad surge como herramienta de consolidación de estándares supranacionales, frente a lo cual se propone el margen de apreciación nacional como mecanismo de diálogo. Este permite articular políticas públicas con particularidades nacionales y coordinar obligaciones internacionales, complementándose con el margen de apreciación local para fortalecer identidades propias de los Estados federales. La autora plantea propuestas basadas en el principio pro persona y en el margen de apreciación nacional y local, dentro de un marco de cooperación multinivel.
El control de convencionalidad surge como herramienta de consolidación de estándares supranacionales, frente a lo cual se propone el margen de apreciación nacional como mecanismo de diálogo. Este permite articular políticas públicas con particularidades nacionales y coordinar obligaciones internacionales, complementándose con el margen de apreciación local para fortalecer identidades propias de los Estados federales.
La autora plantea propuestas basadas en el principio pro persona y en el margen de apreciación nacional y local, dentro de un marco de cooperación multinivel.