
Medicina, derecho y sociedad. Consentimiento informado. Derecho a rechazar el tratamiento. Declaraciones vitales de voluntad. Mala praxis médica. Responsabilidad por negligencia médica. Responsabilidad médica por dolo. Causalidad. Daños. Litigios sobre responsabilidad de los médicos. Gestación e inicio de la vida. Trasplantes de órganos y tejidos. Transfusiones de sangre. Investigación médica. La muerte. Pediatría. Clínica médica. Psiquiatría. Transexualidad. Cirugía estética. Responsabilidades derivadas. Responsabilidad de clínicas y hospitales. Enfermeros. Obras sociales.
Tipo: Libro
Edición: 1ra
Año: 1999
Páginas: 605
ISBN: 950-508-521-4
Tapa: Rústica
Agotado
Precio por mes: $5000 (mínimo 3 meses)
Ámbito Financiero, 29/9/99, p. VII
Las controversias judiciales relacionadas con el arte de curar han recrudecido en las últimas décadas, originándose en los conflictos tres niveles de responsabilidad. El primero, más leve, surge por incapacidad o falta de actualización con una negligencia casi inevitable y acarrea la mayor parte de los pleitos. Luego se encuentra el nivel deliberado o doloso, en el que se actúa con premeditación y originan escasas demandas. Finalmente, se encuentran los profesionales más avezados, cuya impunidad les produce más beneficios que condenas. Todos los niveles han sido analizados en detalle por el autor de esta obra puntualizando las distintas instancias que pueden dar lugar a los conflictos. Así, el primer elemento considerado es el consentimiento del paciente, para adentrarse en distintas situaciones de mala praxis ya sea por la labor directa profesional o de terceros como ayudantes, enfermeros u otros como de la posible responsabilidad de los establecimientos médicos y obras sociales. Han sido desarrollados los aspectos procesales que pueden presentarse con expresa mención de resolución de casos en el país y en el exterior.
L. M. S.
La Ley, 19/02/01
El A. de la obra bajo reseña no necesita presentación alguna. Basta con recordar algunos de sus tantos excelentes trabajos sobre distintos aspectos de la “bioética”, tales como “El rechazo a la transfusión de sangre” (Bs. As., Dunken, 1996) o “Régimen de trasplantes de órganos y materiales anatómicos” (Bs. As., Astrea, 1994), para saber de quién estamos hablando.
En esta ocasión, La Ley nos ha asignado el comentario a una de sus últimas obras “Responsabilidad del médico”.
El trabajo está dividido en dos partes.
La primera de ella, “Responsabilidad médica en general”, está integrada por los primeros cuatro capítulos.
El Capítulo I, “Introducción”, comienza estudiando la relación entre el galeno y el abogado, continúa con un análisis de la “bioética” para concluir con un encuadre ontológico-jurídico de los derechos esenciales de las personas, conocidos por la doctrina como derechos personalísimos.
En el Capítulo II, “Consentimiento del paciente”, se examina la naturaleza de la relación del médico con el paciente y la misma ante la intervención de un establecimiento asistencial. En este último caso, el A. adhiere a la postura de la estipulación a favor de un tercero receptada en el art. 504 del Cód. Civil, la que provoca que las relaciones entre el paciente y el médico y/o el centro de salud se rijan por las normas del ámbito del incumplimiento obligacional. Luego, el profesor enfoca las lentes hacia el tema propuesto en el capítulo, esto es el consentimiento informado, desde las bases, las formas, la capacidad, etc. El apartado se explica a través de destacados leadin cases norteamericanos. De importancia práctica para el lector, se reproducen en la obra dos modelos de formularios para la prestación del consentimiento informado y se describe otro sugerido por el propio autor. A continuación, el A. navega por la problemática sobre el derecho a rechazar el tratamiento médico y sus diversos aspectos. Las últimas páginas del capítulo se dedican a las declaraciones vitales de voluntad (living wills).
En el Capítulo III, “La mala praxis médica”, se enuncian los antecedentes de la responsabilidad médica, se la examina desde el factor de atribución culpabilidad en su doble aspecto, la “culpa” y el “dolo”. De sumo interés resultan el tratamiento de la “causalidad” y el “daño” relacionados con el tema del capítulo.
El Capítulo IV, “Aspectos procesales”, presenta gran importancia para la praxis abogadil. Para destacar son los puntos vinculados al contenido y carga probatorios y el referido al recurso extraordinario en casos médicos.
La segunda parte se centra en las diversas “Cuestiones especiales vinculadas a la responsabilidad médica”. La forman diez capítulos, del V al XIV.
El Capítulo V se dedica a la “Gestión e inicio de la vida”. Son claves de estudio la persona antes de nacer, la fecundación asistida, el aborto, la planificación familiar, etc.
En el Capítulo VI, “Trasplantes de órganos y tejidos”, el A. apunta su pluma a la responsabilidad del equipo médico, a la obligación de información, a la definición legal de “muerte” y a las obligaciones del médico trasplantólogo, todo ello desde el panorama que presenta la ley 24.193 (Adla, LLL-B, 1344) del año 1993.
El Capítulo VII, “Transfusiones de sangre”, tiene su fuerte en el estudio de las sentencias que obligaron a un paciente a ser transfundido a pesar de su pensamiento contrario y de aquellos fallos favorables a su objeción.
En el Capítulo VIII, “Cuestiones vinculadas con la investigación médica”, se analizan el Código de Nüremberg y la Declaración de Helsinki.
El Capítulo IX define legalmente a la “Muerte” y transita por la problemática de la llamada “muerte digna” o “eutanasia”. El A. en este capítulo: “... en realidad, cuando de ‘eutanasia’ se habla, no es de la muerte en sí, sino de los actos concretos del sujeto o de terceros tendientes a provocarla o a anticiparla, o a evitar su postergación” (p. 413).
El Capítulo X se refiere a la “Cirugía”, la relación médico-paciente, la obligación de medio del cirujano, etc. Fundamentales son los apartados dedicados al oblito quirúrgico, a los perjuicios postoperatorios, la falta de asepsia, entre otros.
En el Capítulo XI, intitulado “Transexualidad”, el jurista aborda la problemática del “cambio de sexo”. Se destacan las referencias a los precedentes extranjeros.
El Capítulo XII, “Cirugía estética no reparadora y obesidad”, presenta en un completo estudio los diversos aspectos y la responsabilidad por las consecuencias dañosas de la cirugía estética.
El Capítulo XIII, “Responsabilidades derivadas”, es la fuente de estudio de la responsabilidad surgente por hechos del subordinado, por los de un tercero médico y la hipótesis de la responsabilidad del director médico.
El Capítulo XIV, “Responsabilidad institucional”, examina la responsabilidad de los establecimientos asistenciales y de las obras sociales.
A lo largo de la obra, el lector podrá hallar la cita de trascendentes cases de la jurisprudencia norteamericana y de otros países explicados por el A. Cada uno de ellos es situado en el punto justo. En síntesis, el libro, actualizado, integral y de voz sabia, es de imprescindible lectura para los profesionales de la ciencia médica y del derecho.
Fernando Alfredo Sagarna
Plenario, Asociación de Abogados de Buenos Aires, abril/mayo/junio de 2000, p. 52
La obra analiza distintos aspectos que hacen a la problemática de la praxis médica en la actualidad. Despojada de prejuicios y con una saludable intención de plantear temáticas novedosas. El trabajo logra demostrar su valor, máxime teniendo en cuenta el interés que ha venido demostrando la doctrina y que se ha reflejado en innumerables publicaciones en los últimos quince años.
Carlos María Parise